El apoteosis de la fiesta.
Los Plens
Son el mayor espectáculo de La Patum, su momento culminante, el apoteosis de la fiesta. Están documentados desde 1621 y se piensa que deben su nombre al hecho de que van cargados (“plens”: llenos) de fuego. Son, pues, demonios “llenos de fuego”. Hasta finales del siglo XIX, los Plens evolucionaban únicamente al son del Tabal, pero desde entonces saltan con la genial y enardecedora música que compuso “Quimserra”. Cuando se apagan las luces y empieza la música, la plaza se convierte en un auténtico infierno que se llena con el fuego de unos mil fuets (petardos) ardiendo al mismo tiempo. En total, saltan 100 plens, cada uno con 9 fuets. Cada Ple lleva un acompañante que le guía a través de la plaza durante el salt. El número de plens se ha ido multiplicando a lo largo de los siglos. En el siglo XVII están documentados dos diablos; antes de la Guerra Civil, eran 4, 8 o, a lo sumo y de forma excepcional, 12. Cuando en 1916, con motivo de una Patum extraordinaria celebrada por la Coronación Canónica de la Virgen de Queralt, tuvo lugar un salt de plens en que intervinieron 16, la gente creyó que el fuego en la plaza ya era excesivo y que resultaba peligroso. Posteriormente se llegó a los 40 plens, cifra que se ha incrementando hasta los 100 actuales.

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Salvador Vinyes - Anna Parcerisa - Berta Francàs - Albert Rumbo - Ma Dolors Santandreu - Jordi
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